Ok, me he estado riendo tanto del poste de mi amiga Alicia en su nuevo sofá (ella ordenó un Big Butt Sofa) que tuve que compartirlo contigo. Me río porque ella no es la única que contempla estos temas. Tengo mi propia historia para compartir en ese sentido. He estado pensando últimamente en conseguir sillas de gran trasero para el comedor y una mesa de cuerpo amplio muy habitual en los salones modernos. Tengo la más adorable mesa de comedor y sillas antiguas, pero cada vez que tenemos invitados de tamaño NORMAL (es decir, amplios) derrières y modernos cuerpos de carga más anchos me estremezco un poco. Me preparo cuando los veo apuntando sus traseros a esas sillas que casi parecen muebles de muñecas. Luego suben la silla a la mesa construida para la gente 4″6 y se golpean las rodillas. Momentos incómodos de anfitriona.

Así es como es cuando vienes a mi casa para una cena sentada (no es una coincidencia que normalmente servimos comida en la cocina y evitamos la mesa del comedor). Digo cosas como esta: «Bienvenido, amigo, por aquí…»[es decir, estás en la categoría de trasero más grande, así que tengo que llevarte a una silla de trasero grande]….

 

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